Zonas, áreas y jurisdicciones

La comuna comprende extensiones del doble de su área habitada. La extensión natural de Montañita se encuentra a su izquierda (desde la perspectiva del dibujo). La necesidad de mantener tropas en la zona debido a una reivindicación territorial eclesiástica gestionada en Quito, invita al uso de una estrategia militar de las fuerzas áreas (derribamiento), a través de la inclusión de un ‘vacío militar’, una nueva extensión, que permite fijar dos torres en la desembocadura del río para el caso de deber pedir refuerzos en emergencia de intervención. (Status: finales de 1990)

En junio de 1991, la señora Helena G Stradivarskij invade con cemento la extensión izquierda de Montañita, produciendo un movimiento invasorio popular hacia una zona encontrándose en territorio nacional, la actual Nueva Montañita. La señora Stradivarskij es condenada a cimentar el futuro Hola Ola para fijar la propiedad militar ecuatoriana de la futura antena de supervisión rusa, y partes del Tiki Limbo. Esta cimentación justifica la cimentación masiva, – respuesta popular al intento de invasión -, para contrarrestar la presencia del cemento en el llamado edificio de la intendencia (militar). Los invasores de Nueva Montañita están condenados a muerte.

Se produce, sin emabrgo, la singular circunstancia de que, en ese mismo momento, Sophie von Gaia, construyendo por 50.000 USD una casa en algún lado denotando infracción para facilitar una infiltración en el Hotel Maeo, descubre unas fosas comunes. Extrañamente, las fosas, que se atribuyen con facilidad a la gestión de la iglesia encontrándose en Kamala, recaen en tanto que delito sobre el ejército ecuatoriano, si este pone un solo pie más allá del río.

La situación obliga a juicio de tercera instancia, ‘pues claramente viéndose donde recae la culpa y donde se situa la inocencia, parece la ley que se aplicaría en la obligación de intervenir invertir los factores, lo que es contrario a justicia.’

El triple juicio se justifica de por el hallazgo de las fosas comunas, cuya realidad parecen ser la clave de los sucesos de la segunda guerra mundial. Yo juzgo que la aceptación de la señora Stradivarskij de su castigo implica cesión del edificio en construcción que, sin embargo, no tiene propietario. Bastase entonces con que un juez, cuya presencia se justifica de por el juicio, pernoctase en el lugar, para que el mismo, siendo general de 5 estrellas, se apropiase del lugar.

Siendo ley, sigue el general Hakimoto, que la zona colindando un área militar sin que accidente mayor cause separación entre ambas (carretera, bosque, río) es también área militar, basta con que el mismo juez siga pacíficamente su camino, para apropiarse de la zona de Nueva Montañita también. En cuyo caso, sería suficiente con que el comandante en jefe del ejército ecuatoriano obtuviese reconocimiento internacional de por la meción de su rango en presencia de una autoridad extranjera (otra que el juez mismo) dentro del mismo área de Nueva Montañita, para que el mismo reconocimiento, que en primacía territorial implica subordinación al orden existente, volviese al comandante en jefe propietario de las apropiaciaciones del general en nombre de su ejército. Conquista meritoria, que justifica categorización del lugar: mixta, ya que, en realidad, ha operado un cambio territorial de por su mera presencia.

La zona mixta combina leyes militares y civiles (zona franca), que hace recaer el crimen de sangre sobre el área civil y soberana, que en uso de sus propias leyes, acusa en razón  a la Iglesia Católica del crimen cometido en 1940.

La zona está en proceso porque aunque hay juicio, el juicio no ha sido validado por medio de criterios objetivos. El juicio es militar y precisa de 20 años para su validación: la zona es militar.

Acuerdos con el área civil: si se validan los juicios, las zona se mantiene militar con su área civil sujeta a leyes particulares. Si no se validan los juicios, el área será destruido al no haber modo de inserción en legislación común.

Qué es una comuna? Una comuna es una forma política mínima, dependiendo del ejército, aunque se encuentra en territorio civil. La jurisdicción es militar: el derecho aplicado es militar, las leyes aplicadas incluso para la explotación comercial son militares, los abastos son militares. Al encontrarse esta ‘jurisdicción’ en área civil, se puede pensar un desarrollo político por fases, que hace pasar la comuna a parroquia, momento en el que adquiere títulos de propiedad mínimos, derecho de voto político, dependencia judicial del municipio, etc. Dependiendo del rango, se adquieren, además, servicios: escuelas, hospitales, bomberos, etc.

La mera cimentación de los lugares ha puesto a Montañita fuera de circuito. Según las leyes civiles hay que destruir los lugares. La ley de zona franca permite pensar una inserción en una legislación común a través de la ley portuaria.

“Los pueblos, en su desesperación, a menudo se estampan contra el mar. Ahí mueren muchos, aunque algunos sobreviven. Y se da el caso de que extraños fulgures del derecho reluzcan entre el caos, destellos que solo se salvan dentro de la ley portuaria. Asi nacen los puertos.” (Procesos Civilizatarios, Pakistán)

Validación juicios 1991

Situación final: Territorio ecuatoriano, zona mixta

Proyecto unificado integrado Montañita: propiedad de la bolsa de diamantes

Sin terreno: ubicación territorial a cargo de la policía

Propiedad construcciones: a cargo de la policía

Propiedad negocios (proyectos): a cargo de autoridad secundaria, agente militar

Propiedad medio de publicación: Bolsa de diamantes y ejército ecuatoriano

Ley aplicable para traspaso y herencia, etc: Ley de las fuerzas aéreas

Sin propiedad de territorio, los traspasos se hacen a través de acuerdo público y oficial, al precio del acuerdo

Un agente a 1 millón y medio

Massimo Scusi es un amigo de familia. Yo no lo conocía, y en el fondo, siempre pensé que era mentira, pero él insistió en su momento en que conocía a mi padre y yo tuve que hacer el esfuerzo de creérmelo. Fue poco después del aviso internacional extra oficial pasado por la juez Yigorina en cuanto a la aclamación de zona franca, que ya había llamado la atención de comités internacionales gastronómicos, de la moda, universidades y casi hasta de la NASA, aunque la luna aun quedaba un poco lejos. Alguien dijo que le interesaba un índice financiero, cosa que hizo reir a muchos porque era obvio que una zona de conflicto bélico solo podía resultar interesante como índice financiero a … un italiano, por ejemplo. Sí. Aunque a los comités lse parecía realmente fascinante el que por fin se pudiesen decir todas las cosas francamente, nadie sabía cuantos pinchos y agujas militares se escondían detrás del anuncio internacional. Solo se referían puntos. Cruces. Referencias. O indicios.

Massimo Scusi se llama así porque es el conde de Montecristo, aun conocido como el famoso Garibaldi, y como suelen llegar tarde, – dicen -, todos los miembros de esas ilustres familias, solo les queda el ‘presentarse con excusas’.

Así me lo encontré, más o menos, cuando llegué a Montañita. Le pedí un cigarrillo por saber si era muy grave, y lo parecía porque poco después me diría ‘Scusi’, y ‘tienes un cigarrillo?’. Pero yo no tenía.

No me acordaba muy bien de lo que andaba haciendo por aqui, y casi me extrañó el que pareciese salir del hotel Montañita como si se estuviese alojando ahí, complicando inmensamente mi tarea de cazar a Stradivarskij, original diseñadora del proyecto Montañita e involucrada en un sinfín de innumerables crímenes.

Era una evidencia que el Montañita empezaba a caer a golpe de bastón de pauta, y señales intermitentes, porque el scuba solo puede tener un representante jurídico en un punto conreto de la geografía. Machalilla Tours, sin embargo, aun insistía en su legitimidad, y peor, la intermitencia del Banco Bolivariano se hacía cada día más pesada y angustiosa, porque finalmente, qué culpa tiene la zona franca de las malversaciones de fondos que se hacen tierra adentro? Ya no quedaba otra. Había que acusar el Montañita de canibalismo para que saliesen los culpables de una sola vez, pero en vez de salir, se agarraron de un rehén. (Suele pasar cuando el culpable real ya ha fallecido.)

Lógico, me diría después. Massimo Scusi es el jefe de la inteligencia italiana y tiene derecho a retener un rehén para hacer valer su derecho, en caso de constatación de infracción grave, de ser acompañado a la frontera. Pero podía constatarse semejante infracción? Al fin y al cabo hasta lo del canibalismo recaía sobre el Bolivariano, aunque debiese responsabilizarse el Montañita de la situación. O Stradivarskij, que era mi sospecha, en el fondo. Pero, qué? Andaría Massimo Scusi encubriendo a Stradivarskij?

Justamente entonces apareció el fotógrafo, el que ya era rehén, y hacía aspavientos (“Se lo diré de nuevo, señora O’Farrel, y me excusará si me inmiscuyo en sus asuntos, pero los guaperas son niñatas y no sirven para nada.”), se hacía notar y hasta me dió un correo electrónico. Luego vino a verme, cuando yo no tengo nada que ver con los agentes continentales. Y además, qué? Tampoco le vamos a quitar su rehén a Massimo Scusi.

O quizá, sí. Elcanje de rehenes se puede hacer en vistas a obtener información, y quizá algún recuerdo mío le sirviese para poner un poco de orden en la situación. Pero hay que avisar en Méjico. O sea que lo ponemos a hacer fotos y publicamos su nombre en algún sitio. Alerta, alerta! Mico en peligro. Somos así de malos.

No era eso. “Se lo juro, señora O’Farrel, puede usted hacer lo que quiera, yo no caigo tontamente en los brazos de un Sánchez Godoy, por mucho que se esmere en la selección del especímen.” Pero había que dejarle una oportunidad, al especímen. O a O’Farrel, de demostrar su punto. Seguro que se le había olvidado, y salió de algún maquiavélico inconsciente colectivo. Las había que querían verlo. “Hay guaperas en Méjico?” Precisamente, no se sabía, por lo que había que evaluar la situación.

Ahí estaba. Massimo Scusi libera su rehén tras árduas negociaciones en presencia de un agente intermediario, entre aromas y aromas de café del Montkaffé e idas y venidas patinando por el Papillon, pero resulta que ahora me lo he colgado a la bota, al agente, por lo que tengo que encauzarlo en la buena dirección, primero hacia el ejército ecuatoriano, y luego hacia mi misma, por lo que solo me queda soltar un punto jurídico, de los del medio millón, para que el nene vaya a lucir tipo en las zonas campestres ecuatorianas. Y me haga el favor de hacer algo que valga la pena ayudándome a encauzar debidamente la situación del lugar.

Pero, no. El nene desaparece porque le da miedo hacer contratos y se enreda en una tétrica historia de tráfico de prototipos, de los que tiene uno (multi función de Photoshop) sin número de serie, y algunos oscuros personajes dando vueltas de un lado para otro, de tal suerte a que se vuelve necesario el pretender que unos judíos tienes un prototipo, y se quedan por desgracia sin su cámara de fotos, mientras el otro desaparece en la jungla de una posibilidad inexistente. Siempre pasa lo mismo.

No. Lo mejor de todo es que además me dice que le debo diez dólares. O sea. Asúmalo como mensaje personal, si no se encuentra demasiado lejos, señora O’Farrel: si no consigue que se calle el mico, me debe usted un millón y medio porque, sí, eso era … no me gustan los guaperas. Y si bien lo considera en el contexto, quizá hasta usted cambie de opinión, de por análisis de los contenidos.

Pensaría que es secreto militar? Nunca la interacción en campo civil, que precisa de su obligatoria presentación adecuada a la contextualidad.

Ah, sí. Y también los había quienes querían que viniese usted por aqui para poner un poco de orden entre sus agentes, si nos hace el favor. El otro día hubo una  que dejó que se fuese un alguno sin pagar una pizza, porque le dio pena el muchacho. Quería decir que vale ya, de alguna manera … Y tampoco tiene por qué darse por aludida, finalmente.

Recapitulación situación 1991

La reclamación territorial de la Iglesia Católica de la Punta de Kamala y extensión, conlleva una acción de vigila por parte del ejército ecuatoriano, que construye dos torres en la desembocadura del río, y espacio, y presencia militar, con la orden de intervenir en cuanto serán molestados los habitantes de la comuna. Las conversaciones con la bolsa de diamantes, producen un ‘despiste’ que es aprovechado por Stradivarskij para echar cemento en una extensión de la comuna. Como los comuneros estiman que se ha invadido su territorio, invaden a su vez un terreno nacional, la actual Nueva Montañita.

Estado de la llamada futura intendencia, construcción no terminada, tras juicio preliminar (segundo marcial tras el juicio de Nueva Montañita), que obliga a la señora Stradivarskij a ceder al construcción ‘a cambio de echar el cemento que sobra en el terreno donde se encontrará el futuro Hola Ola’. La respuesta a la doble cimentación será una cimentación masiva. La presencia rusa en esos momentos gira alrededor de una mujer que se dice Gran Duquesa, Fiodorina Shillinskij, quien dice ser heredera de las concesiones de las minas de esmeraldas del sur de Colombia. No solo. Gran número de rusos más o menos intermitentes aparecen esporádicamente por los lugares, como Ivana Ivanova o Alexandra Maeo.

O incluso Irina Olef, asesina a sueldo, tomada en puro desconocimiento en foto por el propietario del hotel Abad, ese mismo año de 1991. Queriendo contrarrestar la presencia rusa, Sophie von Gaia construye al borde de la carretera, en infracción, para una infiltración, acordada con el ejército ecuatoriano, por lo que construye el refugio ecuatoriano y este responde rodeando la casa con maderos. Hubiese sido simple, – dentro de su propia complicación, – si no hubiese sido que se descubren restos humanos en la proximidad del lugar que von Gaia elige para la construcción de la casa. Una intervención más decidida del ejército nacional tendría por efecto que lo que parece ser una tumba le recaiga en responsabilidad, no esclareciéndose jamás si Stradivarskij tiene la intención de tender trampa al ejército para eludir responsabilidades en cuanto a los crímenes o realmente quiere proceder a una reivindicación territorial por medio de cimentación.

Los habitantes de la comuna terminan por decir que ‘hubo miles de muertos durante la época de la guerra, y que lo ordenó la iglesia junto con Shillinskij, a quien daba rabia que ellos se dijeran Montubios, y les molestaba, porque eran muy listos.’

La situación se puede resolver solamente por vía judicial, sobre acción militar en zona adyacente: la regularización de Nueva Montañita a través de la inserción de leyes particulares internacionales en el cuerpo de leyes existente, permite restablecer un contexto civil en orden de consejo de ilustre pueblo, que a su vez capacita para abrir una investigación, a cargo de la señora Fátima … (Loja), juez adscrita a la garantía jurídica de la función judicial en previsión de un colapso de la justicia.

Agujas y disyuntivas

Claro que no todo lo que brilla es oro y finalmente, es cierto que parece más fácil llegar que resolver la consecuencia del haber llegado.

Uno terminará por preguntarse cómo es que sucedió todo ello y quizá lo mejor sea empezar por el principio, con ciertos dejes de honestidad. Y digo uno, o una, más bien, y no otro, aunque sería más lógico, porque al final te recaen todas las turbulencias derivadas de los hechos que los demás solo constatan con cierto asombro alejado y casi obnubilado.

El proyecto Montañita News nació de una necesidad aleatoria. En realidad: que los parámetros obligan a ajustar lo formal a lo intuitivo, en una primera fase, y lo intuitivo a lo formal en una segunda fase. Dije que bueno. Luego dijeron que si unas montubias señoras y yo habíamos conseguido intuitivamente resolver el sentido de un texto médico hindú de hace muchos siglos, necesariamente deberíamos poder resolver la cuestión aleatoria también. Dije que sí, quizá, pero que no venía a cuento. Después me indicaron que el mero hecho de haber contestado conllevaba sus propias obligaciones y exigencias. Lo que es natural, hasta cierto punto. Finalmente resultó que además yo sola, porque la discreta montubia todavía estaba rebuscando en el diccionario para saber qué significaba ‘aleatorio’, debía necesariamente asumir la parte intuitiva del asunto. Y dije que era posible, y aun más que se estrellase el proyecto contra una ola de arena, debido a la imposición de exigencias estrictas en campo intuitivo. Se contestó que de hecho se constataba cierta contradicción inherente, pero que el ser humano tendía a meterse en ellas para volver a salir otra vez.

Tenía al menos el derecho de saber dónde me estaba metiendo. Y resultó que Google se había forjado a partir de un robo de programa militar, hecho por una Universidad, que había trasferido la lógica a unos incautos estudiantes, a quienes, para mayor deshonra, la idea había parecido fascinante. Los ejércitos amenazaban con guerra total y los Googlios contestaron que en cualquier caso, se estrellarían contra el parámetro intuitivo que solo puede medirse en campo civil, aunque sea mixto. Fue tan contundente el argumento que los ejércitos, de inmediato, concibieron un pacto casi diabólico.

Necesariamente me tocaba a mi resolver el asunto, porque era agente, y así se llevarían al menos la mitad de todos los beneficios. La tarea de resolver la cuestión legal había sido encargada a la Universidad de Cambridge, quien supuso que lógicamente entonces el protocolo corto podría vender un producto racional. Lo que de hecho, parecía profundamente lógico, en su lógica particular. Necesariamente pregunté si se habían dejado pervertir por la idea de utilizar la lógica simbólica de Oxford, y naturalmente contestaron que , ‘sí, tenían planes de sustraerle la lógica simbólica a Oxford, porque ahora había que ser francamente honestos.’ Sí. Debía tener su intrínseca razón de ser, todo ello.

Total. En breves palabras. “No, franca y honestamente no entiendo qué tenga que ver la madreselva con un protocolo corto y menos con parámetros objetivos, pero bueno.” La lógica aleatoria se ocupa de seleccionar criterios que sirven para ordenar información en vistas a categorizar unidades definidas. Es decir: cómo y por qué una página llega más alto o se queda más tiempo en un buscador. Se había ya conseguido hasta la fórmula del éxito, que es un secreto, evidentemente, pero consiste fundamentalmente en medir el impacto general de por duración o criterio selectivo a partir de unos cuantos resultados en las estadísticas preliminares. Lo que me pedían, para validar resultados, era que obligase a la realidad intuitiva a corresponder exactamente a la fórmula en cuestión. “Confieso que me parece que están ustedes todos un poco majaretas, pero qué se le va a hacer.” “Es posible?” “No imposible. Por qué no. La gente se divierte como puede.”

La montubia había finalmente concluido que aleatorio era un franco ir y venir de las gentes, puntualmente. “En ese caso, necesariamente va a parecer un poco impositiva la fórmula del éxito.” Sí, por qué no. Si la recurrencia conduce progresivamente a la selección de criterios que se fijan en determinantes preliminares, entonces debe estar contenida en su esencia en el franco ir y venir de las gentes. Donde se encontrase lo franco, hoy en día, ‘sino en zona franca, evidentemente’, apuntó alguien.

Nómada, pudiendo utilizar artilugios o instrumentos que me prestasen o mediando pequeños pagos, sujeta a miles de condiciones militares obligando además a sujetarme del plan financiero simple, tasas, correlaciones de índices y demás, solo quedaba decirle a la gente si quería un anuncio en una página web, someramente presentada dentro de una ambientación ciertamente algo subliminalmente escandalosa y sin excesiva pretensión aparente.

Las cifras iban coincidiendo, y hasta los ataques masivos que se esperaban. Sí, incluso los escorpiones ideados por Suecia que insistía en dejar los criterios sin principio porque así se controlaba mejor a las gentes, aparecieron por el camino. Subida, uno. Descenso. Subida triple y masiva, criterio de selección. Un cero – respuesta objetiva. seguida de categorización interna. “Vaya, les debe estar empezando a doler el cogote, a las multinacionales.” Peor aun. Avisan de subida a la categoría alta y presentan la presentación del proyecto en algún lado. Aun peor. Sale Montkaffé en las búsquedas, y Montkaffé es una marca registrada. “Ah, pequeño Google, ahora cómo harás los cálculos?” Cambio de criterios. Ahora soy yo, yo con mi inmensa fortuna arrastrando a todo un Google a la ruina, porque los 10.000 tienen premio, y se mide a partir de fortuna personal. Pobres, pobres americanos, que aun no saben que la fortuna personal de un soberano contiene a veces hasta minas enteras de diamantes.

Por suerte para el Google, – y los americanos, quizá, en general -, también hay fortunas privadas. Consiguientemente puede Google categorizar por personal y privado, y en privado, por situación extraordinaria, y entonces sale un TOP 1, previsto, no digas que no, el monstruo de las lógicas esenciales, que aun así me llevo un mísero y triste premio en comparación de las inmensas fortunas que se esconden detrás de las masivas apariencias. O sea que me puedo pedir algo. Que se reparta todo selectivamente y con cierta inteligencia entre todos los participantes a la masacre … de la pretensión obnubilada. Acaso realmente bastase con ir siempre con la misma camisa y unos vaqueros un poco gastados para estar absolutamente seguros de que un genio de la lógica aleatoria no esconde dentro de si un desastre potencial?

Todo previsto, Google. Hasta ese mismo punto del franco ir y venir de las gentes, ya habíamos llegado antes y le tocó el turno al restaurante Papillon y su aguja selectiva. Un arduo y casi tenebroso proyecto que debiera poder resolverlo todo ahogando las penas universales en una carta de platas rociadas con vinos o alcoholes en general. Quién lo leyese, el menú, en otros lugares. Pero más tarde. Por el momento toca empezar por reorganizar la catástrofe surgida de la mera apariencia.

Sí. Y sorry, pequeño Google. Tuve que esconder mis 25 estrellas durante veinte años para encubrir una crucial operación de comandos. Hm … Para algo sirven los archivos militares también.

Criterio expresso

Casi como que se sabía que todo convergería en ese punto, precisamente porque lógicamente no podía ser de otro modo. Hasta el agente intuitivo mejicano de Patricia O’Farrel se presentó ordenadamente y sin excesivo aspaviento, enumerando sesgadamente su misiones teledirigidas.

Consiguientemente se puede decir que las cosas son exactamente esas mismas.

Esquema de la situación concomitante inocentando a Francia de crímenes contra la humanidad cometidos en Chile, considerando la situación anterior, expuesta en ‘distintivos tribales’.

La investigación fue salvada por Sophie von Gaia en ‘investigación para fines bélicos’ que permite el uso de la información obtenida por delegación al país donde ocurre la situación concomitante, siempe y cuando ellos hayan estado al origen de la investigación. Origen de investigación: montubio. Destino de investigación: montubio.

Como hay evidencia física, solo queda sacar las conclusiones pertinentes.

En cualquier caso hay deliberación, intencionalidad y malignidad en el concepto del plan en relación a la justicia internacional, lo que obliga a la reconstrucción de la referencia básica en término múltiple, sometido a identidad estricta.

Criterio interno internacional: el café expresso a 1.30 USD con cortesía un vaso de agua con hielo, en lugares calientes

Equivalente nacional: un ceviche de camarones a 5 USD en carreta

Equivalente de relación entre ambos puntos: un shawarma en el café internet a 2.50 USD

El criterio interno internacional es absoluto y no respetarlo puede conllevar el cierre del establecimiento, salvo en lugares puente con criterio selectivo interno como Montkaffé en Montañita.

Distintivos tribales

Es cierto que la moda logró entre ayer y hoy arrastrar hasta a los restaurantes a los tétricos mundos del terrorismo y de la tortura, llevándose consigo hasta el arte, por no decir, las artesanías. También es verdad que aunque los clonos y hasta los esclavos se han mudado a otros lugares, pudiendo decirse incluso que algunos iban muriendo poco a poco, como faltos de ganas de vivir en semejantes circunstancias monopolizadoras de la realidad humana de por el eje meramente biológico, se había decidido por aquellos tiempos por los que se empezaban a asignar garantías jurídicas a los proyectos, a individualizarse las supervisiones y las inspecciones, dentro de un marco ténuemente nómada, ya que el proyecto general contenía una transición, que Montañita se figurase en cuanto a su diseño principal en tanto que ilustración de la habilidad del hombre a liberarse o desaparecer dentro del respeto severo de leyes cuyo origen francamente se pierde en las nebulosas del tiempo.

Este principio, dentro de un eje doble construyendo puentes de comunicación a partir de principios de interpretación diversos, sacó muy súbitamente a la luz no solamente, se diría, un continente entero, sino además una retahíla de conocimientos casi dispersos cuya cohesión interna apenas se vislumbraba. Y extrañamante, una vez fijada la diferencia de inteligibilización en la diferencia situada en ‘luchar contra el canibalismo’ (Pakistán) y ‘luchar contra la lepra blanca’ (Montubios), salió una sorprendente pululencia de una herida ya tan profunda que casi insondable, que se fijaría en los términos de complot contra la justicia.

Es cierto que el ingente esfuerzo por equiparar criterios, conllevó una casi genial estrategia en el combate de la lepra blanca, medianamente apoyada, para occidente, en las adquisiciones alejandrinas. Y precisamente. Si la identidad llegando a su modo por un lado, sabiamente manteniendo las distancias necesarias aunque empujando con su propia convicción en la dirección adecuada a su parecer, se unía a una corriente proviniendo de dominios de relación de por la importancia dada a la entidad propia, y no tanto al concepto, se ponía de manifiesto una evidencia casi inesperada: si la mujer forma un dominio, y el hombre otro, no subsiste civilización si no es admitiendo que algo los una racionalmente, un algo conteniendo, se diría, en si, una realidad imperecedera que se reflejaba a su vez en los quehaceres de ambos. El tercer factor era el que causaba tanto problema: porque la mujer acapara y el hombre impone y no había modo alguno de que se pusiesen de acuerdo de por medio de una intermediación racional.

La clara determinación de la problemática, tuvo por efecto el que se encontrase casi de súbito una vía racional plausible, inteligible y en si amable a ambas partes. De hecho, casi ya no hacía falta el criterio Contreras, definido en negativa, y se pasó de una sola vez a combatir las amebas por medio de inteligencias ancestrales, combate que se introdujo dentro del río, para que resultase más eficaz. Por otro lado, se permitió que los ‘otros’ lo que se pasaban la vida combatiendo los intentos de inteligibilización de los asuntos, construyeran un dique para decir después que eran ellos quienes habían aniquilado las amebas, dique que, evidentemente, se resquebrajó, inundando por breves instantes la zona, sin más. Como sabiendo que era esa su misión, la de dejar evidencia de que eso del intento de apropiación solo conlleva desastres más o menos canalizados.

Mucho más interesante que seguir buscando criterios de equiparación, ya que se habían encontrado medios racionales y teóricos propios, parecía el poder localizar la esencia de aquello que atacaba la relación a niveles casi universales, razón por la que se tuvo cierta condescendencia en cuanto a la presencia de ciertas gentes de mal vivir. En breve: La siempre grave cuestión de la tortura en Chile amenazaba con ahogarse para la justicia internacional dentro de un complot que invalidaba todo resultado de por la invalidación de la persona encargada de la investigación, en este caso, Gisela Contreras, que defendía la posición de su padre, ligado a crímenes contra la humanidad, diciendo que ‘cada cual podía hacer en su casa lo que le venía en gana’.

Gisela Contreras debía consiguientemente hacerse pasar por entidad suficiente para la investigación, en parámetro doble franco/ruso, de tal suerte a que ni el uno ni el otro pudiesen ser acusados subsiguientemente de haber participado a los crímenes cometidos. De doble vertiente: mientras Francia acusaba a Rusia, se dejaba acusar por Rusia, de tal suerte a que finalmente, era globalmente que se libraban de acusación los culpables. Fallido gracias a la llamada genial estrategia de Sophie von Gaia quien, alegando razones familiares, literalmente se apropia de la investigación, utilizando el eje construído par atacar las posiciones rusas y francesas ligadas a este tipo de prácticas. De lo que hablaremos en su momento, ya que explica además ciertas particularidades un tanto irreverentes que se encuentran en Montañita.

La moda se traslada en cuanto a su epícentro continental americano hacia Kisha, en traslado de por persona jurídica inherente.

La restauración se traslada hacia la relación precio/producto de un café internet que además vende shawarma a 2.50 USD por las noches.

La hotelería mantiene punto de referencia en el eje D’Pol/Kon-Tiki. Por lo que realmente descansamos cuando un muchacho dijo que el problema del tatuaje se resolvía simplemente con una persona responsable, que ya se llamaba: persona jurídica simple.

Cuando se hunden multiplicidades de criterios debido al intento de restauración de la inteligibilidad a niveles de principio, se recurre a una estratagema muy simple para restaurar los criterios: la confianza. Tan casi absurda confianza en que unos cuantos militares mal vestidos pudiesen resolver el ingente problema causado por la prohibición de hacer tatuajes, casi conmovió a niveles de las entrañas, justo en un momento donde se estaba empezando a pensar que la venganza de sangre era, quizá, un alternativa plausible para la guerra interna.

Muy bien, dijo alguien, abriendo un libro: alergias cutáneas y subcutáneas producidas al mismo tiempo y conllevando colapso de los órganos internos, solo hay dos. El alquitrán y una sustancia tan hedionda que a nadie se le ocurriría usarla en ese contexto. Consiguientemente es el alquitrán.

La tinta no tiene en si alquitrán, dijo de inmediato Sophie von Gaia, temiendo que el asunto no terminase por repercutir sobre los fabricantes de lápices, pinceles y acuarelas. Se supo poco después, ya que la investigación somera fue encargada a los modos atavísticos tribales ligados al universo del tatuaje, que la tinta conteniendo alquitrán se había divulgado en los bajos mundos marginales pretenciosos de si mismos, ya que ni siquiera habían tenido la precaución de formalizar su modo de investigación, que había sido una recomendación proviniendo de un consejo de médicos, que fue interpelado poco después y estos diciendo ‘que no había pruebas, y que es obvio que a las mujeres gustan los hombrea tatuados, porque recurren a los instintivo y frontalmente visual aludiendo a la realidad biológica inmediata y ello causa daño en la autoestima de aquellos que por razones sociales o profesionales no pueden ni deben condecorarse de la suerte, y que consiguientemente, siendo ellos de estrato social superior, debían poder castigar a su manera particular a los que se habían atacado por medios bélicos a su egocentrismo, en si necesario para continuar profesando sus diversas actividades’.

La OMS desapareció aquel día por no disponer de controles internos suficientes.

Como se habían establecido las causas de los males y los culpables de las muertes, pero los artesanos del tatuaje no se habían defendido a tiempo ni recurrido a argumento mayor que el de la confianza un tanto ciega, se los castigó a seguir un cursillo de auxiliar de dentista para, de ese modo, infiltrar a su modo mundos contaminados por la sinrazón, la barbarie y los instintos sanguinarios.

De inmediato aceptaron la propuesta, y se formaron escuelas anexas para poder continuar con la profesión.

El muchacho aquel se llamaba Marlon Alegría. Le opone, aun hoy, bambú, caña y madera a la fría esterilización plástica de los dentistas y una sola precaución: ser él quien hace las cosas sin dejar que intermedie otro. Con éxito: no cuenta con queja ninguna en sus registros.

Pero sí con dos inspiraciones von Gaia, quien gracias a su dedicación salvó los lápices y las tintas de la inmediata desaparición: dos olas de mar aludiendo a una frase que surgió de contexto “El doble fluído matará a la moda”,  y una tortuga “porque los hay que nunca se enteran de nada y llegan siempre con retraso a cierta comprensión.”

La espontánea confianza de Marlon Alegría, un chaparrón de agua fría casi venenosamente refrescante dentro de la contextualidad considerada, determinó dos puntos de referencia para el restablecimiento de los criterios perdidos: de la confianza nace una clarividencia propia que ayuda a resolver problemas, y solo ello es confianza y no el pretender a ella, y ello revela al mismo tiempo la falta de cohesión interna, sobre todo gremial, debido a la falta de referencia interna estable volviendo imposible la corrección dentro de los gremios o de gremio en gremio.

Siempre pasa los mismo. No hay dos sin tres. Después de Marlon llegó la mariposa. Pero más tarde.

En base a juicio emitido por el comité de selección internacional de prendas de vestir

Concepto para diseño de página aprobado por el comité internacional asignado para apertura de ruta hacia A para diseñadores utilizando elementos electrónicos total o parcialmente

Situación particular exigiendo esclarecimiento

En 1991, julio/agosto, se produjo la siguiente situación: que dos entes presentando prendas de vestir a un comité de selección internacional, presentaron criterios llamados de clase A, por lo que las colecciones pasaron a ser evaluadas por modistas o diseñadores de esta clase. Estas dos, una de Chile y otra de Argentina, habiendo dicho la segunda que se ajustaría a la primera, no pudieron, de por los criterios presentados, ser evaluadas sino por Inès de la Fressange.

Estas personas son jueces en su dominio en esos casos. Criterios de selección: irreverente, modelo/diseño, x. Inès de la Fressange estaba en la obligación de fijar a su vez un criterio para el llamado ‘juicio diletante’, que suele tener lugar mucho más tarde, y para lo que se busca una persona con poco conocimiento específico, pero ajustada a ciertos criterios relacionados. De la Fressange no podía, de por la relación, sino fijar los criterios: marcial/mujer/nómada, y solo había una persona cumpliendo con esos requisitos, que era yo. Siendo el problema que yo conocía a Inès de la Fressange personalmente, por un lado, y a una de las modistas de por una situación particular, lo que podía levantar sospechas en cuanto a la evaluación.

En esos casos, la duda se resuelve de por criterio objetivo, que solo se podía conseguir de por la inserción de una problemática ajena aunque relacionada, teniendo criterios de por si, y dándole un volumen distinto a la situación, pudiendo decirse que si se cumplían esos requisitos, no había habido trampa.

De hecho, debido a razones anexas, se estaba estudiando la categorización de los diseñadores de asuntos electrónicos, para lo que hacía falta una ruta, que empezaba a dibujarse, debido al hecho de que yo misma tenía como actividad de emergencia en tanto que agente militar el diseño, y que Cambridge, ansiosa de sustraerle la lógica simbólica a Oxford, había ya apuntado en un proyecto internacional una combinación aleatoria que debiera cumplirse en variables definidas permitiendo medir la realidad objetiva de las estadísticas en campo electrónico. Etc.

De ese modo, sustrayéndose la raíz a lo ya existente, se definió un proyecto para los diseñadores, que debía cumplir un cierto número de criterios objetivos preliminares (50 visitas diarias en página personal durante un año – www.sonjakasten1.wordpress.com – y 100 visitas diarias en página relacionada al comercio, aunque no contratada, durante dos años – www.rogervivier.wordpress.com ) que, habiéndose cumplido, permitían justificar un cambio de categoría por auto afirmación en cambio territorial emergente (zona franca).

La inversión de parámetros necesaria para pasar de una categoría a otra, permitía pensar que una página global terminaría por suscitar un interés personal, y si, en ese caso, llegaba a encontrar a las involucradas en el juicio catastrófico, y que estas me contratasen un espacio espontáneamente y sin que mediase específica presentación, y aun, que la jefa de la conspiración, de Chile, aumentase sus requerimientos y quisiese hacer una página, se diese por resuelto el litigio siempre y cuando la contratase dentro de las condiciones establecidas arriba, aun y mediando explicación debido a lo controversial de la situación.

Hiciese lo que hiciese, bastaba con el cumplimiento de los requisitos objetivos mínimos (no precisando de instrucción posterior), para que se abriese categoría A en diseño electrónico. Cambridge ganaba su apuesta su la página montañitanews alcanzaba más de 100 visitas durante las dos primeras semanas y El Atelier dependía para su categorización de la decisión de La gitana, puesto que así lo había requerido.

Sentencia final: Confisca el Imperio de Occidente para si, tanto lo uno como lo otro, en caso de incumplimiento. Guardan clase A en criterio continental, ambas dos, aunque sujeto a requisitos particulares, en caso de que se cumplan las condiciones, en divergencia, para continental solo: Argentina, para distribución universal, Chile.

El precio fijado es condición de transición.

Juez: Inès de la Fressange; Auspicio: juez marcial SK Freiherrin von Speth Schülzburg

Una piña muy colada por ti

Cuando una categoría entera de establecimientos se estrella contra su propia incompetencia, suele promoverse la presencia de otras con criterios sanos y no cuestionables, cuyos miembros deben de inmediato acorrer al punto álgido originario del descalabro universal. Teniendo en cuenta cierto preliminar, lo que, a su vez, condiciona su situación, por lo que no se aplican criterios normales sino llamados críticos para su evaluación.

Los hoteles se quedaron sin categorías, estrellas e incluso publicidad específica por la siguiente razón: como se estudiaban y presentaban los proyectos de Montañita, los hubo que exigieron una mayor formalización, para tener la seguridad de que no los estaban engañando. En realidad, la formalización, en ese contexto (proviniendo del contexto militar), no significa nada más que la aplicación de sanciones en caso de incumplimiento, aunque también es cierto que la inserción progresiva en contextos civiles concretos permite ampliar los márgenes de acción dentro del campo del uso de elementos ajenos a la zona, la publicitación privada (en un principio), la extensión del transporte, etc. al menos durante las fases preliminares, debiendo ajustarse el marco legal una vez concluída la primera fase. (Puntúa la inspección básica y supervisión simple.)

Se produjo la inverosímil situación de que dos aspirantes a hoteleros, categorizándose en A y C, consiguieron en muy pocas frases y sin mucho esfuerzo, aniquilar toda pauta general internacional para los establecimientos hoteleros. Por ejemplo: la clase A precisa de un lounge amplio con recepción, escaleras amplias, múltiples llegadas a los pisos, pasillos amplios, puertas frágiles, etc. Mientras que la C ‘suele contar’ con un espacio familiar que sirve de recepción, escaleras amplias y sólidas, decoraciones superfluas en las paredes y dando mucha importancia a los aspectos sanitarios, como limpieza, combate de mosquitos y otras garrapatas, etc.

Los dos proyectos ‘formales’ presentados, el Hotel ABAD y el hostal Tsunami, lograron darle la vuelta a los criterios dentro de la fase de evaluación preliminar. Consiguientemente fueron de inmediato acusados de tráfico de armas y de esclavagismo. Acusación que cayó de sopetón encima de toda la clase hotelera, ya que los ‘elementos dañinos’ provenían de un contexto intuitivo y popular. Se acusó a todos los hoteles y por si acaso de trata de blancas (vertiente social del esclavagismo) y de albergar surfistas (criterio mínimo de tráfico de armas, por arma blanca en estado de rebelión), lo que: hubiese formado una nube de irregularidad notoria muy perceptible a niveles básicos, de tal suerte a que intuitivamente se termina por pensar ‘bueno’ aquello mismo que es ‘malo’, produciendo uan peligrosa confusión de parámetros. La acusación pesando sobre la bolsa de diamantes, afectando a su vez el tráfico de armas, y esta regulando la categoría de 5*, primaria, podía estar al origen del desorden, por lo que se aprovechó el cambio de criterio estético para proceder a una progresiva reformulación de  la situación hotelera.

Por ahí andamos. Pruebas para la justicia internacional, el hotel ABAD y el hostal Tsunami no permiten crítica ninguna, y están al origen de la posibilidad de regeneración, ya que se mantuvieron ambos dentro de su inflexible convicción, a pesar de todas las acusaciones que ello conllevaba.

Cuando se produce una situación de ese tipo, se espera a que surja espontáneamente un criterio intuitivo sin especificación formal ninguna: un lugar de pernoctación, como los de antes, cuando la gente iba y venía y se quedaba a dormir en el primer lugar que encontraba, llevando en si un criterio propio, una característica que resalta, algo que llama la atención y posteriormente pueda servir de criterio formal o general, ‘para ver si de algún modo otros ya han percibido esta presencia, que se dice inherente, imponiéndose a través de la percepción inconsciente que ordena y regula la realidad de las gentes’. D’Pol avisa de su presencia con sus simples camas limpias, sin nada más que eso: ofrecer un lugar para pernoctar. Pero D’Pol es un lugar histórico, en su contexto, no muy definido aun, pero sostenido por la contextualidad general. Lógicamente aparece el hostal Ton-Kiki poco después, formando una referencia formal, precaria aun, pero mostrando en si cierta solidez estructural.

Qué ha pasado? La bolsa de diamantes se ha desprendido de la categoría 5* por insuficiencia masiva, y se ha decidido por fijar su presencia alrededor de lugares más o menos pequeños, agradables y sin excesiva ostentación. Lugares que cuenten con la presencia esporádica, aunque sea, de algún soldado, para transacciones propias a los hoteles 5*: cambio de diamante, refugio, transacciones militares, tratados simples, etc. Presencia militar que los 5* siempre le han denegado a la bolsa de diamantes al estimarla engorrosa, queriendo, sin embargo, beneficiarse de las ventajas que siempre propone la bolsa de diamantes: protección de imagen, seguridad, fichas de presentación para clientes importantes, y algún largo etc como privilegios notorios a niveles de la comunicación, sobre todo electrónica.

Consiguientemente ya no se clasifica el hotel de arriba para abajo, como antes, sino de abajo para arriba, como la restauración. Razón por la que se subrayó la presencia de la restauración en el lugar de la hecatombe.

Precisamente. Cómo se clasifica un restaurante? Por la comida gratuita. Es un restaurante popular aquel que ofrece platos a gentes del lugar, amigos o conocidos, en abundancia cuando hay reclamación, sin aumentar los precios, de tal suerte a que este beneficio recae a menudo sobre gentes de paso que simplemente dicen que tienen mucha hambre, pudiendo darse el caso de que se los invite, porque se estima honrosa su presencia. Es un restaurante de clase media, aquel que hace un poco de cualquier cosa, sin mucho criterio ni atino, acertando en algunos platos y hasta algún motivo de decoración, diciéndose a menudo más de lo que son, o quizá menos, y que ‘gustan invitar a clientes que tiene medios para hacerlos conocer, como periodistas, incluso poetas o escritores, gentes de imprenta, porque lo malinterpretan, funcionarios con máquinas de escribir o fotógrafos de paso que les prometen una copia de sus obras’. Y son de clase alta, los restaurantes que ‘saben reconocer a un insigne miembro de alguna clase social privilegiada, en algún aprieto, y de inmediato se acercan de él y le proponen un almuerzo, diciéndose que la pena y el costo se compensarán enteramente de por el mero hecho de poder decir que un tal Pepito pasó unas horas en su local, que significa que algunos precian su comida, y más aun, que sabe pertinentemente quien es quien.’

Este criterio básico por negativa sirve para ordenar cualquier situación posterior y forma los ‘grupos’ que terminan por categorizarse dentro de las sofisiticadas interrelaciones gremiales.

Ejercicio 1: De qué modo se ordenan los hoteles básicamente partiendo de la situación anterior y considerando el criterio de restauración?

Ejercicio 2: Qué tiene que ver la piña marinera con todo ello?

Criterios de ética y estética

El criterio estético es fijado por la bolsa de diamantes en su raíz y vale para una presidencia. La presidencia siguiente debe retomar los elementos del anterior incluyendo los elementos de la experiencia derivados del período de tiempo transcurrido. El presidente de la bolsa recoge simplemente lo que un propietario de mina enuncie al respecto.

El anterior criterio estético era ‘lo propio’, aunque por una razón anexa: en realidad, el emisario de la bolsa de diamantes le preguntó a un propietario menor de mina de diamantes en Africa del Sur, qué sería según él el criterio estético, y este, pensando que le estaban preguntando de quién era la mina, dijo que era suya (propia), lo que el emisario entendió como que regía la estética lo propio.

Aunque parezca extraño, el criterio estético determina incluso lecturas e interpretaciones, sobre todo cuando rige la interpretación simple, por lo que se puede decir, y de hecho se le criticó a Inglaterra, que gran parte de los movimientos nacionalistas habiendo surgido en el transcurso del siglo pasado tienen su origen en este criterio, al que la reina Isabel II solo agregó, que debía contener en si una aspiración universal. Lo que empeoró las cosas parcialmente, ya que parecía como si pudiese defenderse la tesis según la que lo propio, mal definido, por otro lado, debiese imponerse universalmente, y habiendo fractura en origen, incluso por medios violentos y asesinos. Aun y con ello, algunos empezaron a preguntarse si realmente se podía tener algo en común universalmente con otros que tuviese su fundamento en lo más propio. Lo que generó una tensión, ya que se acusaba a los virulentos de falta de respeto al ente intelectual al que pretendía el ser humano.

La presidencia cambiaba de manos y consiguientemente, aprovechando además la circunstancia de que todo colapsaba, y sobre todo aquello, precisamente, que de algún modo se relacionaba con lo estético, aunque no fuese sino porque fundaba su razón de ser en el ‘agrado’, había que redefinir el criterio estético, dentro de la contextualidad que se había forjado a causa del anterior.

Define el criterio estético actual: lo propio que se identifica en su contextualidad, ya que mantiene lo anterior en cuanto a lo propio, encuentra lo universal en la identidad, y absorbe incluso una situación de incomprensión de por la denominación de la situación en relación al contexto.

El arte se traslada de ese modo hacia la esmeralda, guardando el diamante el intrínseco, que en si comprende algunos objetos considerados artísticos, de tal suerte a que hay aplicación inmediata del criterio en distinción de dominios. Lo que obliga a la reevaluación del arte en general.

Se retiene para el contexto que nos ocupa, la noción entrelazada, en separación sutil de dominios, definiendo eje propio en contextualidad determinada, que es, la aprensión histórica subjetiva en su relación al dato objetivo, pudiendo decirse que en este momento, se encuentra en A hotelera (adecuación a contexto; relación de identificación; apego a lo propio; respeto de eje propio), el hostal Ton-Kiki, debiendo servir de referencia a toda clasificación posterior dentro de una problemática que analizaremos en su detalle posteriormente, eventualmente.

Sirve en eso casos de guía de clasificación interna la noción intuitiva derivada de locales nocturnos: que establecen relación entrelazada con ABAD Lounge, Bierhouse y Mentol’s, formando líneas de transición internas sirviendo de orientación por traslado de dominio para todo lo demás. Y se definen en su particularidad propia debido a lo excepcional, como puente hacia margen e integración de excepción: D’Pol y La Marea.

En consideración del marco general, es Montañita referencia por excepción e integración hacia variables múltiples en la dimensión internacional, es decir, para aquello que se quiere receptor de lo extranjero, no incumbiendo en ningún caso la realidad nacional o local ajena.

Lo que afecta a su vez el criterio de moda, y resuelven los críticos de moda que: no hay A, puesto que se define, para lo mundial, aunque se estudian las propuestas que hayan surgido, y hay B, (o A continental para lo mundial), en cuanto se define propiamente, lo que ha sido el caso.