El Punto de Montañita

EL PUNTO DE MONTAÑITA

BAR RESTAURANTE 

Comida criolla, Platos a la carta, Bebidas, Pantalla Gigante, Música del Ayer

5 a 8 USD

Propietarios:

Virginia Tinizaray

Jorge Enrique, sargento de reserva

Correo electrónico: exhibidoresbriones@hotmail.com

Teléfono: 099 53 1212

 

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Comida Vegetariana Mama Pacha

Gisela Contreras Rivera

lagitanaenmontanita@gmail.com

Teléfono: 04

Diseño flyer: David Chanabá

De un reporte secreto

La presencia rusa en la zona es de una extrema complejidad. De hecho, Rusia no tenía ni observador en la AMI (Autoridad militar internacional, o Amiralty: nombre de la isla en la que se reunían los mandos y que tiene derecho a utilizar tras su oficialización, producida gracias al equívoco de la cruz). Pasa lo siguiente: se encuentra un capitán húngaro en la AMI, de nombre Szebed, que se hace pasar por ruso. Las fases premiliminares antes de la formalización definitiva de una Autoridad son siempre difusas, por lo que no procede la aplicación esctricta de leyes formales. El criterio permitiendo saber cuales leyes o regulaciones tienen prioridad en el ente considerado, es el del problema inmediato. Si alguien se percata de que Szebed no es ruso, la cuestión de identidad se vuelve prioritaria, habiéndose vrificado el hecho. El dispositivo en ese caso es de avisar a la nación afectada, Rusia, para avisar de intento de usurpación de identidad nacional. El país está en la obligación de colocar una supervisión dentro de la entidad donde se ha producido el hecho, por lo que Rusia designa al general Yevschichenko (o algo asi) para la supervisión en la AMI. Extranamente, este descubre la presencia de la heredera Romanoff dentro de algunas conversaciones, por lo que desaparece durante largo rato. Tras una ausencia prolongada y muchos silencios aparece una tal Yigorina en la línea de comunicación, diciendo estar afectada a la seguridad nacional, a lo que tiene derecho Rusia ya que puede haber detectado un foco de conspiración. Yigorina parece una función múltiple (característica soberana), ya que se relaciona tanto con la medicina como el ballet, la justicia y la supervisión, y alguna cosa más. Resulta que Rusia, no queriendo perder las relaciones soberanas tras la revolución de 1917, mantiene ‘rasgos soberanos’ en las personas de ciertos altos rangos del ejército ruso, lo que causa ingentes problemas a niveles de las interacciones, ya que ella puede finalmente ser acusada de pretensión soberana a su vez. Consiguientemente, y tras petición del general Yevtschichenko, se parten las conversaciones, de tal suerte a que una serie de expertos militares especificos traten cada cosa dentro de su propio dominio. Para el dominio soberano, solo cabe la inteligencia rusa en su característica preponderante, es decir, la jefa de la inteligencia, Alejandra Maeo. Esta entra en la conversación en el momento en le que se trata el asunto de la cruz de alta mar, y responde a la pregunta de saber qué pinta en asuntos soberanos ‘que es una infiltración’, lo que hay que aceptar en ese caso.

Es obvio, sin embargo, que Maeo tiene muchos más problemas a asimilar intuitivamente las regulaciones que la conciernen que Plisetskaya (quien había conseguido involucrar a los EEUU en siete causas de guerra en media hora, mientras estudiaba sus regulaciones de agente), y ‘debiendo seguir el hilo de la conversación sin causar excesiva ruptura’, ‘no involucrarse afectivamente en estas aunque pudiendo seguir la corriente en esos asuntos con alguna justificación’, ‘no revelar especificidades en cuanto a la orientación sexual’ y alguna cosa más, termina por redactar un contrato de casamiento según el que ‘yo debía ser necesariamente un varón porque lo ponía en el contrato’. En varias ocasiones, Maeo revela un error lógico, que aun causando cierta hilaridad, resulta inquietante desde el punto de vista de la evaluación jurídica. Consiguientemente, y a petición del general Yevtscichenko, procedo a una somera evaluación de la situación, lo que se me permite debido a mi especificación en Procesos Civilizatorios (volver inteligible el lenguaje difuso o ambiguo y detectar caracteres enfermos o criminales a través de la interacción verbal), y yo termino por decir que no me parece que Maeo pueda asumir la responsabilidad de aquello que pretende poder asumir, a saber, el mando de las operaciones afectando tropas rusas en el asunto ecuatoriano. Con lo que Maeo está de acuerdo. De hecho, ella está más interesada en la investigación de la conspiración que en la gobernación, aunque sea por infiltración en zona franca, y se dice dispuesta a prescindir, lo que el general solo puede permitir con acuerdo de la autoridad política vigente, que se niega a otorgarla. Maeo debe asumir su papel de gobernadora y encontrarse al mando de las tropas rusas que participen en operaciones internacionales. Esta hace lo que naturalmente se hace en esos casos: busca el modo de escurrir el bulto, o que le recaiga la menor responsabilidad posible. Y se dice que como ella no es militar de campo, debe delegar esta tarea sobre otro general, quien debe asumir la responsabilidad completa de las operaciones en el caso en el que Maeo no sea garantía jurídica, o que la garantía jurídica sea extranjera. De hecho, ella, en tanto que mando, no está ni siquiera al corriente de lo que sucede, aunque se precisa de su expresa autorización para un cierto tipo de movimientos.

El asunto se ha vuelto crítico. Los godos hacemos una inspección somera que sirve de referencia para la evaluación del lenguaje posterior, que suele deber abarcar temas personales, militares, culturales, científicos u/y otros. Como yo soy el famoso marica extranjero con el que Maeo no puede casarse, le digo si no quisiera al menos tener una compania para su vejez, y compartir una casa con un abandonado de dios, tan abandonado como ella, ya que admite no querer casarse. Esta admite que existe esa posibilidad y concibe una bella casa que obtiene registro militar (la casa de cedro ecuatoriano) en la que podría compartir la existencia con el famoso marica. (“Además, hay que justificar la realización de las realidades intrínsecas.”) Tras inquirir resulta que los maricas godos no pueden obligar a una mujer a una realización sexual después de haber confesado en secreto su confesión, mientras que los rusos sí. Maeo cambia de idea, y finalmente se dice que el contrato Hakimoto la salvaría de cualquier intento de coacción posterior. Lo personal se mezcla peligrosamente con lo fabulado y lo oficial. Peor. Poco más tarde, y sin el permiso de su futuro cónyugue, que puede tener su opinión a dar, aunque sea marica, Maeo decido gastarse los diamantes de este para construir el hotel Maeo, “ya que de todas las maneras más vale que vaya preparándome un lugar donde exiliarme”. Independientemente de la hilaridad que causa su lógica, hay evidencia esquizoide en el brusco cambio de actitud, y psicopática, ya que decide tomar la decisión a solas en relación contractual hipotética. Hay que avisar de ese tipo de evidencia en esos casos, a lo que los rusos responden que no hay definición de lo esquizoide psicopático. Se les dice que la definición ha sido aprobada de por el análisis del caso Teresa Mendoza, y que será oficial en veinte anos, cuando se publique el documento, momento en el que será imposible de enjuiciar a Maeo ya que precedía aviso de autoridad. Los rusos responden que no tienen por qué aplicar definiciones extranjeras. Lo que causa sorpresa general, ya que la definición ha sido propuesta por Rusia misma, para no perder terreno, ya muy invadido por las godas, en asuntos de definiciones concerniendo la salud mental. Resulta que han procedido según la clásica costumbre rusa de hacer aparecer un psiquiatra primero, para que se elucide la capacidad de resistencia con respecto a estos, y después llamar a una enfermera del alma. Problema: en ese tipo de comunicación, no hay reemplazo posible. El psiquiatra desaparece dentro de un silencio muy desaprobatorio y se guarda el dictamen político precedente, que es: que prosiga.

La confusión aumenta cuando Maeo decide delegar las operaciones de campo sobre una general llamada Ivana Ivanova, que se presume ligada a actividad criminal, sin que conste prueba, lo que permitiría a su vez determinar si la AMI mantiene lazos hacia organizaciones criminales. Ivanova, quien se presenta como: “Ivanova no es homosexual, porque está casada,” (registro militar oficial), produce cierto sobresalto general, sobre todo cuando se constata que ni tan siquiera está casada. Sospecha de homosexualidad reprimida, en posible vertiente esquizoide psicopático, precisamente. Dentro de correlaciones formales muy parecidas, dos tipos, el de Maeo y el de Ivanova, producen un efecto muy contradictorio sobre los interlocutores, quienes en el primer caso se ríen, y en el segundo, se sulfuran, permitiendo pensar que existe una vertiente racional de la esquizofrenia psicopática y una irracional, como yo afirmo. (“Eso no es nada más que un lenguaje muy complejo.”) La situación, habiendo, sin embargo, puesto a Maeo en una situación irregular (confusión de dominios), se estima que habrá problema en el momento de la formalización de zona franca, por lo que se colocan paréntesis en algunos sitios (para evaluación posterior). Lo que obliga a mantener los parámetros. Tras alguna meditación profunda, Ivanova decide formar cuatro divisiones rusas compuestas de revolucionarios sudamericanos, a cuya cabeza pone a Ana Lagana (“Es amiga mía.”)

Ana Lagana, mencionada con anterioridad, es miembro de las Llamas del Infierno, y conoce a mi madre, como conoce a la senora Cecilia Toral, lo que sirve en una conversacion aparte, de obtener ciertas informaciones sobre esa formación. Se produce consiguientemente un choque verbal entre Lagana y yo, que conduce a que esta me amenaze con la muerte, y salta otra persona para consolarla que le sonsaca toda la información que se busca. Calificada de muy peligrosa, se permite su traslado al Ecuador para la operación, solamente con un dispositivo de seguridad a doble vertiente: implicando colaboración del mundo criminal racional – cazadores de recompensa -, a su vez ligado con el mundo criminal irracional, y representantes de clase A de varias inteligencias. Idea de Lagana es de nacionalizar las tropas rusas, a lo que Ivanova accede, ya que solo de ese modo, Lagana moverá a sus hombres y mujeres, y de ese modo constituir un Ecuador revolucionario y libre, que sería de su propiedad. Ivanova dice que sí, sabiendo que en cualquier caso, sería ruso el Ecuador. (“Los fusilaremos después en cualquier caso.”) Innecesario. Las divisiones rusas, instaladas en cuarteles marginales especialmente dispuestos para la eventualidad, sacan la bandera rusa en algún momento poco después de la toma de la casa soberana. El ejército ecuatoriano denota el hecho izando banderas rojas en la playa, innecesariamente. Aunque existe aun la posibilidad de resolver la situación por canje si se me reconoce en tanto que interlocutor, lo que menciono a Córdova, con el propósito de salvar la vida de las gentes, no queda sino ejecutar sentencia ya enunciada al no aparecer nadie en el plazo dispuesto por la ley marcial, 48 horas. Consiguientemente se dispone la ejecución en términos establecidos de un juicio, mío, por cierto, por obligaciones legales en cuanto a la aplicación de la ley marcial en ciertos casos, que había recibido la aprobación unánime de todos los ejércitos, relacionadaos a la AMI o no. Incluso Rusia. Confrontada al hecho, aun utilizando una nacionalidad distinta, terminan por afirmar que ‘incluso la mediación levanta dudas en cuanto a la integridad del comandante en jefe del ejército internacional’. Y se utiliza el criterio de la nación afectada en esos casos, siempre y cuando muestre cierta similitud con la sentencia que ha recibido la unanimidad.

Las divisiones, que legalmente se llaman rusas, son fusiladas el 24 de diciembre, que es sábado, para que no quepa intermediación. La embajada rusa enviará, sin embargo, intermediarios rusos poco después, pensando que no se ha podido ejecutar la sentencia. Demasiado tarde. Puestos al corriente de la situación, no solicitan la repatriación de los cuerpos.

Ivanova, a su vez, había conseguido que apareciese en las líneas de comunicación una tal Stradivarskij, de origen ruso y nacionalidad colombiana, quien, extranamente, ya había aparecido antes, ya que las autoridades ecuatorianas la habían acusado de invasión de terreno militar, al haber cambiado la propiedad de jurisdicción en esos momentos, y empezarse siempre las expulsiones por los ciudadanos extranjeros, a ver qué pasa. Esta termina por confesar que conoce a la rusa que se interesaba por las subastas imperiales, lo que genera la certeza de que miembros de la inteligencia están utilizando la información obtenida con propósitos criminales. Lo que explica la retracción posterior de la autoridad militar rusa. (“Fueron a buscar un pollo, y se encontraron con la gallina en su propia casa,” según las palabras de un militar ecuatoriano.) Stradivarskij parece una conjetura irreal. Dice que trabaja para la inteligencia rusa, pero que es jefa de la inteligencia colombiana, lo que es ilícito, y lo justifica diciendo que Colombia es una sucursal rusa, y que los gerentes tienen el derecho a funciones aumentadas en sucursales menores, y algún que otro descalabro más. Otra con problemas de definición. Su edificio, rápidamente inspirado de la construcción de la casa en cedro ecuatoriano, se convertiría en la intendencia militar de la zona del fuerte, para más tarde, a cambio de que el cemento que acaba de comprar, sea utilizado para el restaurante Tiki Limbo, que se acaba de planear.

De hecho, en discusión en otro lado, está el que Rusia exige la supervisión del aeropuerto militar no regular de Salinas, sin tener ‘tierra’, en el Ecuador, por lo que cabe sanción. La AMI cede una antena a Rusia con ese exclusivo propósito, por lo que dispone de autorización de uso de caja negra de comunicación regular en el Hola Ola. Ivanova dirá, sin embargo, que la AMI debe entonces correr con los gastos de la supervisión, a lo que la AMI contesta airada, que es la cesión lo que cuesta, y que suerte han tenido de librarse de la sanción y de que no se hubiese cobrado la cesión. Llamado desfachatez por parte de los rusos, conlleva exigencias en cuanto a la aceptación del trato, que es: que reconozcan a un oficial de la AMI a su mera presencia y sirvan de solución de emergencia en caso de necesidad para todo miembro de la AMI. El Hola Ola no parece mínimamente reconocer a un oficial de la AMI, lo que levanta sospechas.

De hecho, Maeo, que ya se había asegurado el Palacio de Gobernación gracias a los diamantes de su futuro esposo, en la ubicación del hotel Maeo, se niega a recibir al oficial en cuestión, al estar involucrado afectivamente con él. (“Entenderá, senora, que su obligación es doble: no solo como oficial, sino como senor esposo, no nos lo va a dejar en la puerta, ahora.”) Esta dice que hay que aplicar la ley rusa a rajatabla en esos casos, y tiene derecho a tener reticencias en cuanto a un marido que ha tardado veinte anos en aparecer. Su senor esposo le dice ácidamente a través del general Hakimoto que ‘espera no tener que estar en la obligación de tomar el palacio manu militari’ a lo que esta responde que ‘en Rusia no se permite el uso de términos en latín para no envanecerse delante de personas de conocimiento menor’, a lo que el senor esposo le dice que haga el favor de revisar un diccionario para equiparar los conocimientos.

Total. En relación a la situación actual: Maeo, como previsto, vuelve a entrar en crisis afectiva cuando se llega a la fase correspondiendo a las conversaciones de ese momento y deja de hecho, las conchas que había prometido en la cabana de su futuro marido marica (que tiene aceptación de nacionalidad rusa a través de la delegación de la relación militar, para evitar los problemas de conciencia), construye un castillo de arena, como había dicho, para reivindicar la construcción del fuerte, y en cualquier caso se niega a dar respuesta a un escrito enviado a través de vía diplomática internacional abierta en 1991, instando a que, en tanto que gobernadora, que es su papel según lo que ya aparece en aviso de la HAENDLERS, reduzca mis múltiples poderes. Tanto mejor. Ya es gobernadora, por no negarse al apelativo, y consiguientemente, se reconocen de por consecuencia, las autoridades financiera y judicial.

Ivanova era también amiga de Irina Olef, conocida cazarecompensas rusa, que ya tiene 30 víctimas en su haber. Carácter psicopático agudo, llega a los lugares en ese momento, haciéndose una foto para el futuro Hotel ABAD, posando como modelo con unas calaveras en la parte alta del banador. Esa foto se encontraba en el Abad Lounge en diciembre y Per Fällsquvist me envía una foto hecha a partir de su teléfono. Per Fällsquvist es la pareja de EF y ha llegado a Montanita un día después de mi primer encuentro con esta. Según Ivanova, el Hola Ola se llamará asi, porque aludirá a Olef y asustará a todo el mundo, aunque nadie conoce realmente a Olef en el Ecuador. La gestión del Hola Ola es trasferida a otra amiga de Ivanova, una propietaria de bar en Rusia a la que la perspectiva de pasar unos anos en una playa caliente parece agradable. Stradivarskij planea el Hotel Montanita al mismo tiempo. El Tiki Limbo es un plan personal de Ivanova. Imposible de saber qué de qué. Yigorina, quien debe encontrarse en el Ecuador por cuestión del juicio de la casa soberana, me pide reflejar sintéticamente mi percepción del asunto, para evitar un descalabro completo del ejército ruso, razón por la que accederá posteriormente a asumir la publicación semi oficial de la aclamación de zona franca.

Las cosas se han complicado. Rusia me pide por razones de verificación de establecer un control psicopático visible y anunciado y terciándose en ese momente, me pide de ´trampear´al espía Sparskij. Sparskij, acusado de contraespionaje, parece poder evitar constantemente el cúmulo de pruebas irrefutables, por lo que se sospecha que es miembro de la inteligencia, y habiéndose entrado en contacto con un anónimo de las comunicaciones, me ponen en línea con él para 1. verificar si es Sparskij de manera irrefutable, 2. construir una trampa que conlleve su eliminación. Consiguientemente, es Yigorina quien me da información específica concerniendo las actividades de Sparskij, y este termina por confesar, riendo, que es él, claro y que yo seguro que soy ‘el peor que él, que ya se ha hecho una temible reputación.’ He he, evidentemente. Le digo a Sparskij que me encantaría encontrarme con él alguna vez en la vida, y está de acuerdo porque sea en Montanita, donde revelará sus nexos hacia Israel, descarada y valientemente, entrando en un edificio habitado por israelíes. Olef parece convencerse de que se sube de categoría cuando se elimina a un enemigo nacional gratuitamente, y accede a eliminar a Sparksij a cambio de su ascenso. Lo que sucede. Sparskij llega a Montanita, poco antes de que llegue Olef, quien aparece más o menos al tiempo de la transacción diplomática, dentro de un contexto relacionado con el testigo belga Marco Victor. (“Los testigos son peligrosos y hay que eliminarlos.”) Ivanova, sin embargo, estima que hay que salvar a Marco, aunque invalidándolo como testigo, ya que parece ser de interés para nosotros. Para lo que coloca a Olef a su lado, porque se cree que ‘la presencia de Olef volverá a Marco alcohólico’, que es lo único por lo que se podría invalidar su testimonio, si fuese uno, que no es el caso. Trataré el asunto Marco en otro momento, en relación a la toma de posesión del Pacífico, pero sépase de antemano, que Marco, que no era testigo, porque no tenía pruebas, ya era alcoholico antes de que llegase Olef (consumo de bebida alcoholica fuerte antes de mediodía). Pero Marco toma la exclamación como excusa para contactar a un cazador de recompensas, a lo que tendría derecho, si fuese testigo.

El caza recompensas en cuestión es Marcel Nair, conocido de Fällsquvist, como me dice un día mientras está bebiendo unas copas. Marcel Nair llega incitado por la idea según la que Olef tiene la cabeza a precio, lo que es el caso, por lo que Olef desaparece poco después. Nair también. Posible víctima de Fälsquvist, quien debe sospechar la presencia demasiado cercana de alguien que pueda estar en conocimiento de su intento de obtener la recompensa ofrecida por la cabeza de Lagana. Los caza recompensas habían sido el objeto de una áspera discusión. Que eventualmente trataré más tarde.

En cualquier caso, es cierto también que Ivanova llega un poco más tarde y parece sucumbir a un crimen de orden pasional, premeditado con mucha antelación. De hecho, parece tener ya en 1991 una amante chilena, quien piensa que es ella quien habla con Lagana, y esta diciendo que ‘yo sería su amante si nos encontr’asemos’ suscita una reacción muy violenta por parte de la otra, que dice, ‘si eso es verdad, yo te mato, aunque ya no tenga nada que ver contigo, y basta con que Lagana se encuentre en el mismo lugar que tú una vez en la vida’. La extrana coincidencia de presencias, (tenía una descripción somera de la amante por si acaso pasaba algo), coincide a su vez con la desaparición de Ivanova, quien lleva el día en el que la vi, una camiseta de la relación con Shadogi, quien tiene una medalla con letras alternas colgado del cuello. “Así se orientan los enlaces,” había dicho Ivanova.

La inusitada cascada de crímenes, debilita extraordinariamente la posición rusa, que parcialmente puede creer, que disponga de 4 divisiones nacionales para manejar la situación. Vista la dificultad para encontrar interlocutores válidos de apoyo en el extranjero para continuar con el proceso de formalización de la zona franca, Rusia termina por quedarse solamente con el problema de cuatro rehenes mayores: Yigorina, Shanskritzkij, Stomborskij (5.000 millones por cabeza) y Maeo (10.000 millones).

Dentro de una situación que obliga a Suabia, como único representante de la AMI habilitado, a tomar el hotel Maeo por la fuerza (“Te lo había dicho, querida …”) parece que el único interlocutor válido al que aun se pueda referir el Ecuador, concerniendo la actuación rusa, sea el general Yevtschichenko, quien debiera encabezar la relación de negociación, si aun interesase a alguien.”

Hay gente que tiene mucha fantasía. Según lo que se supo más tarde, se trataba de un ejercicio intentando repertoriar empíricamente los criterios a cumplir en caso de hacerse un reporte en metafísica/estrategia. No había muchos, aparentemente, y nadie entendía nunca nada a sus contenidos. El documento, sin embargo circuló durante unos anos por varios lugares, llegando a tildarse de oficial, de tal suerte a que suscitó reacciones diversas, sobre todo en cuanto a la suerte del pobre marica. Un marica? Quizá una mariposa, quizá un escarabajo …

Mama Pacha, cuyas mesas lucen especímenes de ambas clases, debía servir de refugio para el despojado marica … Los hay que no saben donde se meten. “Senora, hay constancia empírica de contarespionaje, y encima de las mesas, además!”

Tropical Pizza

La pizzeria “Tropical pizza” se encuentra en los bajos del hostal Tsunami. Un lugar agradable con amplias mesas de madera. Y una cocktelería. Sin nombre. Solo ofrece sobriamente los cockteles en un cartel: Saltamonte, Margarita, Caipirina, Mojito, Sexo en la playa, Daiquiri, Pina Colada, Orgasmo …

Teléfonos:

094713853

092434329

Correos electrónicos: 

blansu25@hotmail.com

kyttyroxy@hotmail.com

Pizzería La Marea

Las fotografías se escurren como fluyen las conversaciones. Eso me había dicho entonces. Por aquellos momentos, cuando todo se hizo posible en medio del caos. Pero han pasado veinte anos. Y yo seguía tranquilamente el curso de mis asumidas obligaciones, saliendo casi naturalmente de una memoria ancestral que parecía, por fin, ser la misma que la de algunos otros. Ricardo Reto, propietario de la Marea, me había dicho que escribiese lo que se me ocurriese, desde mi perspectiva, e incluso me invitó a cenar para que palpase el ambiente. Eso dijo. Por dónde empezaría, sino por el comienzo mismo, precisamente porque seguía riéndome a causa de la coincidencia de haber salido de Montacafé y haberme topado con La Marea justo después.

Todos estos negocios son proyectos militares avalados por la bolsa de diamantes suscritos cuando se descubrió algo inverosimil: los habitantes de Montanita y Olón y un poco más allá habían sido esclavos de la iglesia católica que habían conseguido liberarse a pulso propio. Su libertad no abría muchas perspectivas. La iglesia, temerosa de que se supiese el bochornoso hecho, hacía no solo constante presión para evitar la inserción política de las comunas afectadas, sino que inducía a sus habitantes con consejos errados a cometer crímenes que justificasen las más villanas acusaciones. La última había sido la de enviar a los futuros demócratas a afiliarse a un partido revolucionario obrero del Azuay, dependiendo de Matovelle que, por un equívoco deliberado, se encontraba en conversaciones con la bolsa de diamantes. Al barruntarse traición, fue Yolanda Capón quien abandonó Cuenca de inmediato para volver a Montanita y comunicar a los habitantes ‘que los de Cuenca estaban traicionando los intereses nacionales’. De ese modo, Montanita entró, a su vez, en conversaciones con la bolsa de diamantes.

Cuando, tras penosas negociaciones y alguna indagación se descubrió el trasfondo, fue la comunidad internacional la que decidió apoyar con las fuerzas racionales que le quedasen, los proyectos que las gentes iban presentando uno a uno a la bolsa de diamantes. Uno quería abrir una cadena de restaurantes de pollo asado dentro del pueblo, y otro creía que los consorcios eran negocios formados por parejas casadas. Daba igual. Los conceptos se ajustarían progresivamente. Los extranjeros preguntaron tímidamente si podían ‘incrustarse’ en Babilonia, y alguno que otro recibió la aprobación unánime que se requería. La página web tambien fue aprobada cuando se dijo que saldrían muchas luces en una pantalla como ‘en los gusanos mecánicos’.

Todos los negocios que se reflejan en esta página son proyectos de esa época, aunque se iban realizando poco a poco. Mientras tanto, los habitantes debían conseguir ‘escaparse’ y llegar a Guayaquil o Cuenca para aprender a construir casas u otra labor que fuese útil para el proyecto final. Uno de los proyectos más ambiciosos y delicadamente preparado por el general Hakimoto (Japón) fue el llamado proyecto ‘aguijoneo’ que consistía en empujar a un incauto de un lado para otro hasta que terminase por hacer exactamente lo que tenía que hacer sin estar en conocimiento de lo que estaba haciendo. Ricardo sigue teniendo cara de incauto, como cuando era joven y creía en la justicia y una indígena lo eligió a él entre otros muchos ‘porque era inocente’. Es argentino, de Buenos Aires.

Eso era. Yo andaba negociando con los cafeteros de Colombia, por una se esas inusitadas carambolas que sacuden las realidades organizadas de por su sorprendente aparición. El general Hakimoto y yo andábamos persiguiendo traficantes de armas y había caído en una trampa el narco Escobar. Una conversación revela ciertos difusos contextos que obligan a abrir una disyuntiva proponiéndose a los hijos Escobar una salida del infierno, como lo llamaban, dentro de un severo programa escalonado que culminaría con un encuentro casual en Cuenca, donde se decidiría el resultado. De hecho, en ciertos ámbitos se considera que una persona que acata orden militar no es criminal, por lo que bastaba con que los hijos reconociesen la orden para que se les limpiase el pasado criminal, más o menos fabulado, por otro lado. Escobar vino a Cuenca hacia unos meses y se fue. Era libre, como habíamos prometido.

Los cafeteros de Colombia habían oido algo relacionado y exigieron en las bastante violentas reuniones de cafeteros que trajesen al interlocutor de Escobar. De hecho, un error cometido por la justicia internacional, estaba a punto de provocar la prohibición de toda exportación de café proviniendo de los países sudamericanos y es obvio que los cafeteros no estaban muy contentos de deber asumir la consecuencia de un error de la justicia. Me llamaron. Pero yo no tenía idea alguna del mercado del café. “Yo, lo siento …” No había vuelta de hoja. O eso o nada. O sea que me dieron un rápido cursillo cafetero. Finalmente la cosa era sencilla: el café americano se había escurrido hacia la relación estatal, siendo un producto en ley soberana, y las agrias protestas de otros países conllevaron progresivamente la situación de aquel momento. “O sea que no hay solución.” Había … Debían retirarse durante unos anos del mercado antes de que los expulsasen, para concentrarse en la producción de una calidad excelsa de referencia, para que se produjese una alza inmediata de los precios de otras categorías, satisfaciendo de ese modo las exigencias de los demás países. La familia Pantoja debió asumir la heroica tarea de convertirse en la referencia cafetera continental, lo que produjo ciertas risas: “Va y que nos salgan unos emperadores cafeteros, ahora …”

Yo salí de las conversaciones con la cabeza como un bombo, y dije: “Qué mareo …” Y alguien apuntó que  … “sí, la marea sube y baja,” induciendo una carcajada general. O sea que un proyecto se llamaría ‘La marea’.

Los habitantes de Montanita seguían con cierta tensión las negociaciones, diciendo que si los cafeteros nos hacían caso, ellos debían hacernos caso también, y fue esa atenta escucha la que produjo el llamado proyecto fenómeno, concebido por Pancho, de un pueblo de panaderos a cierta distancia de Montanita. Era un negocio clase B porque lo mezclaba un poco todo y estaba en una calle lateral, aunque era principal porque había muchas carretas, y algunas venían de Cuenca y otras hasta de Méjico habían venido, solas … Las mesas estaban pintadas, porque eso es el arte, y reflejaban ciertamente un cierto desdén por unos surfistas que estimaban que llevar tatuajes de esclavos era un modo de vestirse, cuando era una evidencia que uno iba vestido en calzones nada más. Habría un horno de los suyos, grande, brillante, ajustado a las leyes internacionales, a cierta cautelosa distancia de un mar que se acercaba cada vez más, peligrosamente, sobre todo de noche y había que estar ojo avizor. Sacaría unos dibujos mecánicos de las camionetas militares japonesas, porque eran reliquias y le darían una aureola histórica al pueblo, porque los pobres de la clase A tenían que justificar su presencia de algún modo, porque sino los tiraban a un pozo.

Y él mismo, sí, le recordaría a las senoritas argentinas, de las que nadie sabía cómo habían entrado en el tertulio, que las delicadezas se hacen a oscuras cada cual en su casa, y no se exponían públicamente en carteles, pero que igual y de todas las maneras pintaría un Volkswagen que hacía falta en la foto de la publicidad, exigencia inusitada de los militares castigando a las senorelas por haberse colado en las conversaciones sin el permiso de nadie, en la pared. Tampoco hay que ser rencoroso.

Luego suspiró, se puso a llorar y dijo que no solo sería demasiado viejo, sino que lo abrían comido las agallas y estaría más estirado que un palo debajo de la tierra. Y hubo una senora que le dijo, “Panchito, deja de decir bobadas, que tú estarás vivito y coleando, cuando venga ese gran día de nuestra imaginación.” Sorprendió y se le preguntó cómo lo sabía y aquella contestó entre dientes que “Verdad es que no me preparaba sino para coger un bote y salir nadando porque se acumulan las nubes y caerán lluvias torrenciales. Pero razón es que luego se calmarán las aguas y veo con cierta claridad que aun se abren horizontes nuevos.”

Llamado la senal, debía constituirse en el momento en el que se pondría en movimiento todo el programa. Si llovía, y llovió, era que la senora decía verdad, y veían todos juntos el mismo futuro. Ricardo aun se acuerda. El Nino arrasó con la región en 1996, produciéndose lluvias torrenciales durante casi dos anos.

Pancho tiene 83 anos y sigue vivito y coleando.

El general Hakimoto se quedó tan impresionado con el relato que, por otro lado, coincidía con inquietantes presagios proviniendo de otros lugares, que decidió incrustar su proyecto estelar sobre el de Pancho. De hecho, los cazadores de traficantes de armas somos gente rara. La disposición psicológica cuenta tanto como la estrategia o las armas y el general presumía que haría historia con un proyecto que consistía en dejar caer a alguien en el tiempo para construir un estrategia de ataque a partir de ese hecho. Como, sin embargo, le debe asistencia psicológica al conejillo de indias, que era yo, en este caso, concibió el proyecto ‘aguijoneo’ para que alguien habiendo pasado por una experiencia similar pudiese evaluar mi estado en el momento de salir de la tormenta temporal. En fin. El no evalúa nada. Pero se sabe que si una persona puede tener una conversación normal con alguien que tiene una experiencia parecida, ambos están bien y eso era lo que contaba.

O sea que vino Ricardo a compartir mi opípara cena, hecha de unas pastas especialmente concebidas para mi porque alguien había metido pollo en el calzone y ya no me gustaba. Mira que creerse que hay calzone con pollo y hongos solo porque un congénere se lo dijo en Barcelona … En fin. Ahí estaba el fetuccini, o fotuccini, o algo que se le pareciese (encualquier caso debía terminar en cini, porque era italiano, pero ser diferente al mismo tiempo para ser original), y estaba realmente bueno. Sobre la carta, los camiones del búnquer japonés, y los surfistas de Honolulu, para disimular. Sobre la mesa, sin embargo, un surfista se estrella contra las maldiciones de las tiras cómicas … “Dentro de la óptica se encuentran las perspectivas.”

Ricardo realmente hizo todo lo que tenía que hacer. Estudió leyes y se hartó de la corrupción, por lo que se fue de Argentina hace unos ocho anos. Fue a Barcelona y venía a Montanita para surfear. Luego pensó en montar el negocio y fue a ver a Pancho para que le construyese un horno. Debía venir antes que todos los demás por si acaso era Pancho quien tenía razón y se moria antes de tiempo. Pintó las mesas. Puso las sillas de metal que servían de transición entre las de plástico y las de madera, porque llega un momento en el que hay que saber aumentarse en su propia valía.

Vive cerca de Olón con su novia, en un lugar habitado por escasos habitantes. Viene en moto casi todos los días y vuelve a Buenos Aires una vez al ano, más o menos, para ver a su familia. Al principio hacía la pizza solo. Después empezó a contratar a gente. Su suerte, dice, es que tiene un equipo fenomenal que lo ha acompanado durante todos estos anos. Solo contrata unos cuantos meseros más en temporada alta. Le va bien. Vienen familias de Guayaquil que pasan los fines de semana en Montanita, y llenan el restaurante durante todo el ano. Y luego los demás … argentinos, chilenos, peruanos, y gentes de Europa o EEUU durante el verano.

También estaba buena la tarta de manzana con helado, hecha al horno, como todo el resto. El pan es pan de pizza que sobra y se guarda para el día siguiente. Y sí, luego estaba la cuestión judicial que salvó el mundo, según la juez Yigorina. Pero de eso hablaremos, quizá, otro día. La cuestión es que los militares no son tan malos como quieren parecer, a veces. Y que hacía falta un funcionario de una función judicial en funcionamiento para validar la sentencia. No dijo que no. Así son las cosas…

Total. Si quiere caerse en el pozo del tiempo que gestó a Montanita, no se pierda ‘La Marea’, sus excelentes pizza, sus papas con queso. Parece tentadora la pizza 4 quesos. Y los postres son excelentes.

Ricardo Reto

Teléfono: 099612387

correo electrónico: dicky_reto@hotmail.com

Shawarma Yala Yala

  

Mohamad Mhanna se fue del Líbano hace más de diez anos buscando horizontes nuevos y se instaló en el Ecuador. “A mi lo que me gusta es montar un negocio para luego venderlo e irme a otro sitio.” Su gran sueno es la playa del Carmen en Cancún. De Guayaquil se fue a Salinas y vino a Montanita para una competencia de surf durante la que vendía shawarma en la playa. Su somera y precaria evaluación de la situación lo animó a instalarse en el lugar.

Döner, pipas shisha, licores, platos árabes típicos incluyendo humus, albóndigas, platos de carne … Un ambiente árabe reconstruido con meticulosidad y detalle.

Según él, sin embargo, habría que mejorar algunos aspectos de Montanita. “Habría que tener mayor cuidado con la limpieza de las calles y el alcantarillado.”

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